El debate: Mendoza como ciudad sostenible a futuro
PLANIFICACION

El debate: Mendoza como ciudad sostenible a futuro

Fuente : Jornada Online - Por Miguel Flores y Sebastián Perez Dacuña
Expertos internacionales y sus experiencias. La mirada sobre la capital del oeste argentino en una nota exclusiva de Revista Entorno Económico.

La Mendoza de ayer y la de hoy. La distancia con otras ciudades turísticas del mundo en cuanto a su estilo urbanístico, compromiso de sus habitantes detrás de la conservación o un cambio y sobre todo detrás de un plan serio y sustentable.

Temas que un encuentro realizado en la Ciudad capital de la provincia reunió a lo más granado de los expertos en arquitectura y urbanismo del país y el mundo, para compararnos y saber qué se necesita a la hora de pensar una ciudad “vivible” a no menos de 2 décadas por delante.

“Cuando vine a Argentina por primera vez, a principios de los ’90, me dijeron que la ciudad más interesante para conocer era Mendoza, pero no sé que pasa que no termina de destacar, o lo hace unos años y luego se queda atrás”, repasa Toni Puig, uno de los ilustres visitantes llegados desde Barcelona para contar su experiencia en el cambio de la metrópoli de Cataluña como también de Bilbao. Y ahí nomás aparece la necesidad de la sinergía, de esfuerzos y la territorial.

Medellín cambió no solo su urbanismo tambien en la actutud de la gente

Lo que Puig llama “un grupo que desde el Gobierno y junto a los ciudadanos lidere el plan de una ciudad para 15 o 20 años, pero que que los próximos gobiernos continúen. Es clave trabajar con las 6 ciudades del entorno: muchos temas como el del transporte no se solucionan si no es así, dentro de un proyecto para toda el área metropolitana. Además, con más igualdad: si no es imposible solucionar el problema de la violencia, así no hay ciudad posible. Una ciudad funciona cuando puedes recorrerla en cualquier momento del día o la noche sin que nada te ocurra”.

En línea con el catalán, el mentor de la transformación de Medellín, Gustavo Restrepo asegura: “Creo que lograr una ciudad sustentable pasa por la participación ciudadana, pero aun es más importante la gestión del estado municipal. Los fondos obligan, para Restrepo, a estar en sintonía con el Estado nacional. “Hay que hacer gestión para bajar recursos y ordenar proyectos fundamentales: transporte, vivienda, espacio público, equipamientos y medioambiente, cinco elementos unidos a seguridad y convivencia.

Es comprensión del territorio; gran ejemplo es el urbanismo de oasis, un concepto innovador”. Del oasis a la jungla de cemento La reconocida arquitecta Eliana Bórmida aporta cuando habla de un territorio “indiferenciado” dividido en oasis habitables, pero con uno como líder del conglomerado y profundiza la idea del urbanismo de oasis. “Nuestro territorio tiene islas que tienen que estar equilibradamente poblados mediante redes de asentamientos humanos de distinto rango y jerarquía lideradas por una ciudad mayor.

El poblamiento se tiene que entender como algo integral y no con la división ciudad-campo”, afirma la profesional. Por eso, defiende a Mendoza como modelo de análisis de un urbanismo de oasis “que no existe en la bibliografía mundial; creo que debemos tener madurez para sentirnos líderes, teorizar sobre él, y definir líneas rectoras, ejes y estrategias”. En ese contexto, la situación del transporte y el flujo de tránsito cotidiano del radio capitalino son temas primordiales. Por día, 500 mil personas y 250 mil vehículos ingresan en promedio a la Ciudad, sin contar los más de 100 mil del parque automotor interno.

 

El intendente capitalino Rodolfo Suárez, señaló que los intentos de planificación han sido insuficientes y recoge el guante. “En distintos momentos de la historia de Mendoza hubo algunas planificaciones bien hechas y otras truncas. Hay que debatir cuál va a ser el futuro de esta gran área metropolitana, y para eso sirve pensar en algo más como la posible creación de un observatorio”.

Según Suárez, “no hay manera de que haya un plan urbanístico aplicable sin escuchar al vecino, las necesidades de cada barrio, qué piensa sobre el desarrollo”. Crecimiento vs desarrollo urbanístico: de la mancha de aceite a la ley de Ordenamiento A criterio de Restrepo, la tendencia al crecimiento tipo “mancha de aceite” que se da en el radio del Gran Mendoza aún no es preocupante pero debe atenderse. “Desde mi perspectiva, no veo un problema serio en Mendoza, desde lo urbanístico.

Entiendo lo del tema del crecimiento al estilo mancha de aceite pero creo que es algo que tiene que ser analizado. Con el manejo de las acequias, al agua y con lo que han ido logrando con el manejo del verdor en los arboles, el paisajismo tiene mucho ya ganado”. A la espera de ley de Ordenamiento Territorial para organizarse, Bórmida indica: “El área metropolitana no puede seguir extendiéndose irracionalmente, hay que ver cómo se contiene el crecimiento desbordado sobre los oasis productivos porque son bienes irrecuperables”.

Por su parte, Puig dice sobre la ley de Ordenamiento. “Se debe someter el crecimiento económico al desarrollo urbanístico. Los empresarios no pueden hacer lo que quieren con la Ciudad, no se puede construir de cualquier manera; si se hace cumplir la ley sería suficiente. En Barcelona los empresarios se hicieron ricos pero bajo normas estrictas; saben que hay un pacto que no puede romperse. Así, con todo el mundo dentro de las reglas, hemos logrado una ciudad más equilibrada, ordenada, con plazas y espacios”. Si de orden hablamos, nadie puede negar que la tendencia del urbanismo en Mendoza ya tomó rumbo hacia el Oeste. “Las claves para urbanizar el pedemonte está en el manejo de cuencas hidráulicas, cauces aluvionales y el conocimiento de las fallas geológicas y topografía. Y pensar un poblamiento del oasis desde un pensamiento transdisciplinario”, resume Bórmida. Para tener cultura creativa los ciudadanos deben interesarse por su ciudad: Mendoza tiene el gran reto de ser la primera ciudad argentina con contaminación cero, y eso la posicionará no sólo en el país sino también en el mundo.

El segundo gran reto es la investigación; se necesita cultivos al resto del territorio. La diferencia aparece con el criterio poblacional. ¿Hay que descentralizar o concentrar más? “Las ciudades deben permanecer concentradas, las que crecen en extensión resultan muy caras empezando por el servicio de transporte para cubrir más distancias. Por lo demás, no creo en el crecimiento en altura. Una ciudad equilibrado debe tener edificios de no más de 5 o 6 pisos”, evalúa Puig.

No obstante, Eliana Bórmida propone la perspectiva para analizar la conectividad del área metropolitana con los demás centros urbanos, y así entender que “son débiles y provocan mucha migración del campo hacia la ciudad por las crisis del campo”. Asimismo, difiere del catalán: se puede densificar y dispersar a la vez. En coincidencia con que la tendencia mundial es hacia la concentración, para Suárez tiene grandes ventajas. “Una ciudad compacta significa mayor cantidad de gente en menos espacio, lo que genera mayor aprovechamiento de la infraestructura, más seguridad, menos contaminación”.

Pese a que parece estar todo inventado en cuanto a arquitectura y urbanismo, hay acuerdo en profundizar las tendencias para el futuro: construir sosteniblemente, con estructuras no contaminantes, energías limpias, espacios públicos amplios.“ Se necesitan buenos edificios públicos para servicios, con diseños contemporáneos pero materiales reciclados; de lo contrario, hacer un edificio inteligente que no siga esa línea será quedarse sólo con la pura modernidad exterior, con el avance tecnológico.

Está todo dicho, el tema es cómo lo aplicamos”, redondea Puig. A su turno, Restrepo rescata a Mendoza por su construcción de “cultura ciudadana”, con La Favorita como experiencia de campo. “El ciudadano es más consciente de la realidad y de lo que tiene. Me sorprende el respeto por los árboles, creo que eso habla muy bien del mendocino. Un barrio como La Favorita puede ser un gran laboratorio de esos territorios informales que pueden ser incorporados y así darle calidad de vida a las personas”.

La Medellín y la Buenos Aires de hoy

El caso de Medellín trascendió como modelo de ciudad que emergió del crimen y el clima violento en el que estuvo sumida 3 décadas como una metrópoli repensada para muchos años. “Medellín vivió treinta años previos de dolor, muerte y violencia. En los últimos tuvo una trasformación radical, no solamente desde el urbanismo sino en el corazón de las personas”, reseña Restrepo, para quien a la hora del cambio “lo más importante es reconocerse”. Según el especialista colombiano “significa hacer catarsis, entender que no pasaba porque fuéramos malos sino por un momento de la historia económica, que con la problemática del café y el freno del ferrocarril generó estancamiento en la industria.

Junto a la bonanza de la droga”. Comprensión y consenso entre empresas, trabajadores y dirigentes asoman como los pilares de la transformación de Medellín. “Fuimos capaces de entender el problema y hacer preguntas serias sobre como los industriales debían empezar a actuar, entender que el obrero podía ser parte de su propio bienestar y considerar que quería la gente, cómo y dónde. Y por fortuna hubo un grupo de políticos que querían movilizarse por una mejor ciudad”, resumió Restrepo. Con sus intentos de imponer un transporte multimodal de vanguardia, nuevas trazas y otros bocetos para una nueva ciudad, Buenos Aires es otro caso al que le queda todo por hacer. Plan que, de acuerdo al arquitecto porteño Jorge Sábato, tiene como norte la infraestuctura. “Atendiendo que el desarrollo urbano es el sostén físico del humano, hay que generar la infraestructura para lograr una ciudad integrada. Y en eso planteamos una política de estado, el planeamiento de una ciudad a 50 o 60 años”, señaló Sábato. Para el Gobierno de la Ciudad, los 5 ejes trasuntan pasado, presente y futuro. Al decir de Sábato “la ciudad producida, el desarrollo histórico de Buenos Aires. Luego, la ciudad actual. Tercero, la ciudad tendencial o el futuro sin intervenciones; la ciudad deseada y por último la sustentable, la proyección científica de las transformaciones”.

Mendoza y un tren de alta velocidad

“Más allá de la ley de Ordenamiento, ¿cómo vamos a agilizar el transporte para alguien que viene de Godoy Cruz y va a Las Heras y no quiera pasar por la Ciudad, o alguien que quiera trasladarse de Guaymallén a otro punto de la metrópolis?”, se pregunta Suárez. Más allá de destacar la importancia de la peatonalización y de priorizar el transporte público por sobre el privado, Puig reflexiona en una cuestión pendiente de la conectividad regional. Mendoza debería tener un tran de alta velocidad que la una a Buenos Aires. El futuro no es el avión sino la comunicación terrestre, y lo ideal sería un ramal que, túnel mediante, conectara Buenos Aires con Santiago de Chile, mas allá del alto costo. A la vez hay que hacerle la guerra a los vehículos particulares porque contaminan, pero tampoco se puede ir contra ellos si no cuenta con un buen sistema de transporte público, no resulta ético. Mendoza con sus árboles y la montaña puede hacer diferencia… En el mundo, las ciudades que han hecho la diferencia son las que hicieron una apuesta fuerte por la ecología”.

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