Municipios de la provincia en rojo por la presión salarial
RIO NEGRO

Municipios de la provincia en rojo por la presión salarial

Fuente : Rio Negro
Las comunas deben recurrir a transferencias extraordinarias para compensar sus desvíos presupuestarios. Existe una importante dispersión en la estadística que reflejan las intendencias bajo análisis.

Los municipios rionegrinos tuvieron que enfrentar una importante baja de sus recursos durante el segundo trimestre producto de la cuarentena que se puso en marcha para intentar contener el coronavirus. La coparticipación -con la parte provincial y nacional- conforma mayormente los ingresos del presupuesto de los Estados locales. Estos recursos se derrumbaron; también las transferencias de abril y de mayo fueron menores nominalmente a mismos meses del año anterior.

Esta partida registró, en el semestre, una suba cercana al 13%. Este número representa una caída real en torno al 30%, considerando una inflación anual cercana al 43%.

El problema estructural de la fuerte incidencia de la masa salarial en las erogaciones se potenció con la escasez de recursos. En la mayor parte de las comunas los haberes de empleados públicos superan el 50% del total del gasto presupuestario.

Sin embargo, hay mucha dispersión en la estadística que reflejan los municipios. Por ejemplo, el gasto salarial promedio en Villa Regina y Allen se los ubica en torno a los 75.000 pesos mensuales contra poco más de 23.000 de Jacobacci. En este inmenso mar intermedio, se ubican las restantes comunas.

Las bajas remuneraciones que se observan en esta localidad de la Región Sur llaman la atención junto a varios desvíos presupuestarios que muestra la comuna. En varias oportunidades este diario solicitó algunas definiciones a la municipalidad, pero las consultas no fueron contestadas.

Cabe destacar que el costo salarial promedio contempla el valor que debe desembolsar la comuna teniendo en cuenta los aportes y contribuciones.      

La crisis económica exigió asistencias de Nación y la Provincia para compensar la falta de ingresos de las comunas. Tal lo reflejan los datos oficiales, en este período, el reparto a los municipios llego a los 495 millones, entre aportes no reintegrables y préstamos. El Estado nacional remitió fondos a Río Negro que transfirió -a su vez y en tres etapas- unos 205 millones a las administraciones comunales en ATN y, luego, cedió otros 290 millones, a partir de la coparticipación del crédito de 2.900 millones, que se reintegrará en tres años.

Un crecimiento de ingresos tributarios y coparticipación en línea con la inflación habría significado otros 800 millones en el primer semestre.

Los envíos cumplidos a los municipios -con los descuentos por aportes previsionales- sumaron 3.125 millones en los primeros seis meses del 2020. La cifra refleja unos 355 millones adicionales respecto de las transferencias del mismo período del 2019. En términos relativos la cifra refleja un crecimiento cercano al 13%, lejos de los índices de inflación registrados en el mismo período.

Un reciente informe oficial consignó que el índice medio en los municipios se ubicaba en 0,86 al relacionar la masa salarial y la coparticipación. Es decir, en el inicio del 2020, se asignaba -en promedio- el 86% de la asignación bruta de la provincia para cumplir con las obligaciones salariales.

Esta situación se agravó con la caída de los ingresos -como también su recaudación propia- frente a exigencias remunerativas -cuanto menos- que se mantuvieron y, en muchos casos, subieron por pautas salariales acordadas con los gremios.

Así, la relación de masa salarial y coparticipación presentó enormes desvíos. Tomando diez de las más importantes comunas de Río Negro y según registros promedio de los últimos meses, las partidas de personal casi duplican estos ingresos enviados por la provincia en las localidades de Bariloche, Villa Regina y San Antonio Oeste. Varias se ubican levemente por debajo de esta relación. En cambio, Viedma, Choele Choel  y El Bolsón podrían abonar totalmente sus haberes con esas transferencias, incluso con algún sobrante. Claramente cuanto menor es este índice, mayor salud fiscal presenta la comuna bajo análisis, siempre hablando puntualmente la relación coparticipación y masa salarial.

Con este desfasaje, los gobiernos locales concentran sus esfuerzos en encontrar cierto equilibrio presupuestario hurgando en varias direcciones fondos frescos, por lo menos, para cancelar en tiempo y forma los salarios estatales.

Una es su política y eficacia en el cobro de sus tasas, una partida que se encuentra también afectada por la retracción económica.

Otra es la gestión para la obtención de financiamiento extraordinario, con aportes de la Provincia o de la Nación, como también, ciertos préstamos bancarios. Pero no todas las comunas están en condiciones de acceder a esta posibilidad.

La variante más directa es el uso de las reservas de las administraciones, por los menos, aquellas que las tienen, como es el caso de Roca, Cipolletti o Viedma. En cambio, Bariloche y Villa Regina recurren a las reiteradas solicitudes a Economía de anticipos de coparticipación u otros instrumentos de financiamiento para poder compensar sus desequilibrios.

Cantidad de empleados

La masa salarial es sin dudas uno de los puntos críticos que tienen los municipios. Y esto se argumenta por la inflexibilidad a la baja que presenta esta partida dentro del presupuesto en los momentos en los que aparecen las cíclicas crisis económicas.

Entre los indicadores que se utilizan para monitorear la salud fiscal de una comuna están: la cantidad de empleados existentes para atender a su población y el gasto salarial promedio que genera esa partida.

Los datos suministrados por distintos organismos oficiales (ver recuadro Fuentes) dan cuenta que el municipio mejor posicionado es el de Viedma con cerca de 9 empleados por cada 1.000 habitantes. En el otro externo se encuentra el de Cipolletti con una carga de 19 empleados por cada 1.000 habitantes.

Para tomar una referencia de lo que estamos mencionando, la media de empleados públicos municipales en Río Negro se lo ubica en 16 trabajadores por cada 1.000 habitantes. Villa Regina, Jacobacci, El Bolsón y Cipolletti se encuentran por encima de esta media.

La primera, son los servicios que presta cada una de ellas. En el caso específico de Viedma, la mayor parte están tercerizados y el presupuesto no computa la cantidad de trabajadores para su ejecución. En otros casos, los municipios de hacen cargo de varios servicios y el personal que los ejecuta son de la comuna (ver recuadro adjunto con detalles).

Otro punto a tener en cuenta es la dimensión que presenta cada comuna. Por lo general en el país se da que, en aquellas con pocos habitantes, la relación mencionada crece. Lo contrario tiende a pasar con los grandes municipios. En el caso rionegrino se observa que esta correlación -en la mayoría de los casos- no se condice con la media nacional.


Servicios de cada comuna


Como se mencionó en las notas centrales, una variable para evaluar la salud financiera presupuestaria de una comuna es la cantidad de trabajadores que emplea. Esto a su vez también depende de los servicios que brinda. Algunos datos para tener en cuenta.

-Cipolletti. El personal municipal cumple tareas de recolección de basura. El barrido es compartido con una cooperativa contratada hace más de seis años. No hay limitación en la Carta Orgánica para contratación de personal.

-Roca. La prestación de los principales servicios se realizan con agentes municipales. No hay norma que regula ingresos al Estado local.

La primera, son los servicios que presta cada una de ellas. En el caso específico de Viedma, la mayor parte están tercerizados y el presupuesto no computa la cantidad de trabajadores para su ejecución. En otros casos, los municipios de hacen cargo de varios servicios y el personal que los ejecuta son de la comuna (ver recuadro adjunto con detalles).

Otro punto a tener en cuenta es la dimensión que presenta cada comuna. Por lo general en el país se da que, en aquellas con pocos habitantes, la relación mencionada crece. Lo contrario tiende a pasar con los grandes municipios. En el caso rionegrino se observa que esta correlación -en la mayoría de los casos- no se condice con la media nacional.

-Bariloche. No tiene limitación de ingreso de personal por su Carta Orgánica. El municipio cumple sus servicios de barrido y recolección de servicio con su personal.

-Viedma. Desde hace año, los principales servicios públicos están tercerizados. La Carta Orgánica establece un máximo de hasta el 1% de su población. Este año, el intendente planteó en el Concejo -y logró- una actualización poblacional.

-Villa Regina. Salvo medidas temporales, no hay limitación de contratación de personal. Con camiones y personal propio, el municipio recolecta residuos urbanos y el barrido lo cumple una cooperativa contratada. Además, el Estado local también tiene el servicio de agua/cloacas.

-Jacobacci/Allen/El Bolsón /SAO. Estos municipios cumplen con sus prestaciones públicas con sus agentes.

-Choele Choel. El barrido no lo hace con personal municipal, lo hace con monotributo. Tiene una limitante para acceder a planta que según la carta orgánica está en relación con la cantidad de población.

 

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